8ª ¿ME AMAS MÁS QUE ÉSTOS?... ¡SÍGUEME!
"Después de comer, Jesús preguntó a Pedro: Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?Pedro le contestó: Sí, Señor, tú sabes que te amo. Entonces Jesús le dijo: Apacienta mis corderos. Jesús volvió a preguntarle: Simón, hijo de Juan, ¿me amas? Pedro respondió: Sí, Señor, tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Cuida mis ovejas. Por tercera vez insistió Jesús: Simón, hijo de Juan, ¿me amas? Pedro se entristeció, porque Jesús le había preguntado por tercera vez si lo amaba, y le respondió: Señor tú lo sabes todo. Tú sabes que te amo. Entonces Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas. Te aseguro que cuando eras más joven, tú mismo te ceñías el vestido e ibas adonde querías; más, cuando seas viejo, extenderás los brazos y será otro quien te ceñirá y te conducirá adonde no quieras ir. Jesús dijo esto para indicar la clase de muerte con la que Padro daría gloria a Dios. Después añadió: Sígueme" (Jn 21, 15-19).
Después de la resurrección, Jesús encuentra de nuevo a Pedro, que, muerto de miedo, había negado conocerlo y ser su discípulo y su amigo. Y ¡por tres veces! El Resucitado le ofrece ahora la oportunidad de confesarle otras tantas veces su amor y su amistad. En efecto, el seguimiento es el lugar privilegiado de expresar a las claras todo el amor que se siente por el Señor.